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martes, 27 de mayo de 2014

¿Lineamientos de ignorancia para la Educación?

Los “Lineamientos de calidad para las licenciaturas en educación”, cuya versión preliminar ha publicado en mayo 5 de 2014 el Ministerio de Educación, merece una respuesta, por lo menos como constancia de que no todos estamos en favor del “espíritu de los tiempos”, regido por la anti-ilustración, el anti-intelectualismo y la tecnocracia, cuya legitimidad radica en presentar resultados que, aunque no sean reales, sean visibles cuantitativamente.

Como documento que contiene lineamientos de política, no tiene que regirse por el conocimiento, sino por los intereses que están en juego en las decisiones políticas, o sea, aquellas que van a ser vinculantes, que se van a imponer por el argumento, por la persuasión, por la amenaza o por la fuerza. En eso consiste el poder. Sin embargo, el documento es débil e incluso fraudulento desde el punto de vista político.

Empecemos por la razones de conocimiento. El documento en mención es, cuando menos, irrespetuoso con la comunidad académica de estudiosos de la Educación en Colombia, en cuanto:

  1. Desconoce la trayectoria académica de los investigadores colombianos en educación y pedagogía.
  2. Está basado en definiciones burocráticas de conceptos centrales como "Competencia" (según el ICFES) y "Calidad", como si no hubiera una producción académica en las universidades que ha profundizado en estos temas y los ha vuelto verdaderos objetos de estudio científico.
  3. El tono del documento es completamente burocrático y no da muestras de idoneidad académica de sus autores. En cambio, sí busca tener maneras de juzgar, controlar y, en el extremo, perseguir a los profesores universitarios con base en aspectos observables, medibles, ‘verificables’ desde fuera, es decir, desde la ignorancia, no desde el conocimiento.

En síntesis, cualquier analfabeto, blandiendo un formato con supuestos indicadores, puede evaluar la calidad de un programa de formación de maestros.

Por otra parte, las opiniones sobre la investigación son completamente ajenas al espacio académico: según esta propuesta, 
la investigación debe servir para hacer algo, no puede servir para comprender los fenómenos, para desarrollar el campo de la pedagogía como disciplina. Las investigaciones no pueden ser especializadas, pues tienen que ser entendibles para los funcionarios, no para los especialistas. Si los funcionarios no las entienden, no son pertinentes. Para ellos, el desarrollo de las disciplinas es un asunto de los países desarrollados, no de los subdesarrollados. A nosotros, según esta concepción, sólo nos compete aplicar.

Pero ¿cuál es la discusión central? Parece que todo gira en torno a la calidad de la educación, pero la calidad gira en torno a los resultados en las pruebas estandarizadas, en las cuales la calidad se mide en números (o sea en cantidades). En estas pruebas, la calificación de Colombia ha sido de las peores, ocupando el puesto número 60 entre 62 países. Pero, ¿quiénes ocupan los primeros lugares y por qué? ¿Por qué queremos ser como ellos? ¿Por qué no somos como ellos? Estas son las preguntas políticas y en esto el documento es, cuando menos, ignorante, por no decir fraudulento.

La pregunta es: ¿qué lugar ocupa Colombia en el mundo por PIB?, ¿por PIB per cápita?, ¿por Índice de Desarrollo Humano?, ¿por coeficiente Gini? Y, por otro lado, ¿cuál es el lugar de los países con los que nos queremos comparar? Pensemos sólo en Corea, que ha logrado revertir su situación de subdesarrollo en 50 años, pues los demás son incomparables, dada su larga tradición de desarrollo.

Tabla 1: Corea y Colombia. Desarrollo económico y social 



Indicadores
República de Corea
Ranking
República de Colombia
Ranking
PIB[1](Millones de U$)
1 570 000
Puesto 12
470 000
(Millones de U$)
Puesto 28
PIB per cápita[2] (U$)
33 000
Puesto 30
11 000 (U$)
Puesto 82
IDH[3]
909
Puesto 12
719
Puesto 91
Coeficiente Gini[4]
(0.31)
Puesto 26
(0.57)
Puesto 114
Cobertura Ed. superior[5]
103%

37%



¿Qué es lo que nos diferencia? Si miramos los datos escuetamente económicos, los del PIB, sólo estamos 16 puestos por debajo de Corea, aunque muy lejos, por cuanto el volumen de producción es más de tres veces del de Colombia.

Sin embargo, lo que marca la diferencia es el PIB per cápita, que se refiere a la productividad de la gente en conjunto y que tiene que ver con eso que llaman "capital humano". Aunque sólo sea un promedio, de todas maneras globalmente nos situamos 52 puestos por debajo de Corea. En términos concretos, esto significa 11 mil dólares anuales en Colombia y 33 mil en Corea, una diferencia de tres a uno en la capacidad de consumo promedio (Paridad de Poder Adquisitivo). Pero este promedio es mucho más mentiroso en Colombia que en Corea. 

Ahora bien, el desarrollo económico, es decir, el PIB, tiene sentido si se refleja en desarrollo social, o lo que PNUD llama "desarrollo humano". Éste tiene que ver con dos rubros fundamentales, fuera del anterior: la salud y la educación. No se trata sólo de inversiones, sino de coberturas y de esperanza de vida. Aquí las diferencias nos mandan 79 puestos más abajo que a Corea, entre los más bajos de todo el mundo, incluyendo África.

Finalmente, la tapa de todo esto es el Coeficiente Gini que mide la desigualdad entre los de mayores y menores ingresos. Si el desarrollo humano es mezquino, la desigualdad es simplemente horrorosa. Esta nos sitúa 88 puestos por debajo de Corea y, literalmente, ¡a la cola de casi todos los países del mundo! Esto implica una concentración de la riqueza y del ingreso solamente comparable a la que regía en Sudáfrica durante el Apartheid.

En resumen, en Corea existe una cierta correspondencia entre PIB e IDH, por un lado y entre PIB per cápita y coeficiente Gini, por el otro (ver tabla), lo cual quiere decir que el promedio que representa el primero es mucho menos mentiroso en Corea. En cambio en Colombia todos los indicadores nos alejan de cualquier correspondencia entre desarrollo social y la magnitud del PIB e incluso del PIB per cápita.

Dados estos índices de desigualdad, ¿tiene algo de extraño que Colombia sea hoy por hoy uno de los destinos preferidos de la inversión extranjera, según CNN y TheEconomist? Pues claro que no, puesto que es uno de los que ofrece mejores condiciones para la extracción de ganancias sin contraprestación 
alguna.


Esta segregación o Apartheid social es doblemente costosa para los más desfavorecidos, pues no sólo llegan a la escuela con desventaja respecto a la apropiación de la cultura escolar, sino que el costo de oportunidad de estudiar es casi impagable, pues no se pueden permitir la moratoria de ‘dedicarse’ a estudiar, pues tal cosa reñiría con la subsistencia.

¿Qué es lo que ha hecho Corea?La primera condición que la hace incomparable es la de ser un país en la frontera de la guerra fría (como Japón y Taiwan y, en su momento, Alemania). Por tanto, un consentido de los países de la OTAN, que contó 
después de la guerra de 1950-1953 con grandes inversiones económicas para mostrar la superioridad del capitalismo frente a sus rivales Corea del Norte, China y Vietnam. Por otro lado, los gastos de defensa los hacía Occidente y todavía hoy mantiene 40.000 soldados estadounidenses apostados a lo largo del Paralelo 38, en la frontera con Corea del Norte, con la que técnicamente sigue en guerra, pues lo que se firmó en 1953 fue un armisticio.

Mientras tanto, Colombia quiere jugar el mismo papel militar en Suramérica, como lo ha ofrecido Santos, pero el gasto lo hacemos nosotros y no la OTAN, de cuyos países vienen las inversiones extranjeras que hay que proteger, por lo que el presupuesto de defensa está fagocitando cualquier posibilidad de desarrollo, pues se volvió un privilegio de casta en vez de una necesidad nacional.

Después vienen todas las medidas relacionadas con la política económica que conduzcan efectivamente al desarrollo. Lo primero fue una fuerte protección de la industria nacional, con apoyo del Estado a la producción nacional, a través de verdaderos monopolios cuasi estatales (Chaebol), así como a la investigación científica endógena para desarrollar su propia industria informática. No es comprando a Microsoft los productos que necesitamos que se desarrolla una industria informática. Hoy las empresas coreanas compiten no sólo económicamente sino tecnológicamente con las norteamericanas y las japonesas.

Otro detalle no menor: el hombre más rico de Corea en 2013
(6) , el dueño de Samsung, es menos rico (12.900 millones de dólares) que Sarmiento Angulo (14.200 millones de dólares), el más rico de Colombia. La diferencia es que el primero pertenece a una economía más de tres veces superior y su fortuna se basa sus ganancias en el sector productivo. Mientras tanto, el segundo pertenece a una economía tan pequeña que no tendría por qué tener fortunas tan grandes y además extraídas de la mera especulación financiera e inmobiliaria protegida por el Estado. Eso hace una diferencia entre desarrollo y subdesarrollo en el capitalismo, es decir, entre productividad y rentismo.

Esto para no mencionar la reforma agraria, la financiación estatal del desarrollo, el paso de una cobertura cercana al 20 por ciento en la educación secundaria, para llegar al 95 por ciento en los 90 y al 98 por ciento que hoy se gradúa.

¿Cuál es el resultado? “El 98% de los estudiantes termina la educación secundaria y casi un 60% obtiene un título universitario en Corea del Sur”, según la página oficial sobre Corea en castellano
(7). En Colombia, a juzgar por la cobertura y la deserción (50%), la graduación sería de un 17.5% aproximadamente.

¿Y la democracia? Cuando se trata de defender los intereses en peligro del capital, el discurso de la democracia y la libertad son exactamente eso, un discurso del capitalismo para legitimar su dominio. Pero, cuando es necesario, se olvidan de él como un accesorio costoso y, sobre todo, engorroso. Lo que hicieron por más tres décadas en Corea y Taiwán fue mantener dictaduras militares férreamente anticomunistas, buenas aliadas de las democracias de Occidente. Pero hay que decir algo a favor: esas poblaciones masivamente educadas e incorporadas a la producción por esas dictaduras, fueron las mismas que las derrocaron.




Conclusión

Si ocupamos el puesto 82 en PIB per cápita, el puesto 91 en desarrollo humano y el 114 en el indicie de igualdad, ¿por qué nos sorprendemos de que ocupemos el puesto 62 en las pruebas internacionales? ¿No es esto más bien un gran logro de nuestros estudiantes y maestros en relación con los fracasos de nuestros gobernantes y empresarios?

Todos los gobernantes quieren tener resultados favorables en cuatro años de gobierno; es decir, quieren reclamar como suyos procesos que no se puede atribuir ningún gobernante, porque los resultados se ven al cabo de varias décadas de aplicación de una política. En el caso de Corea 
con quien nos queremos comparar, los resultados se vieron a los 30 años. Esto es lo primero que se oculta. 

Pero se ven los resultados si se aplican políticas que conduzcan a esos resultados. La experiencia es que esos resultados se obtienen precisamente con políticas contrarias a las que se están aplicando en Colombia en los últimos 25 años. Esta es una segunda omisión.

Finalmente, hay que desconfiar de todo el que quiere cambiar, mejorar, optimizar... los resultados del sistema escolar, pero sin cambiar el modelo de desarrollo. Ni siquiera estamos hablando de superar el capitalismo, sino de la posibilidad de ensayar los capitalismos exitosos. Hay que desconfiar de todo el que espera resultados en cuatro años.

Y sobre todo hay que desconfiar de los que creen que el problema está en los profesores y las licenciaturas. Se les olvida que a las escuelas van niños y jóvenes que son víctimas, como los maestros, de la política económica. ¿Van a seguir cobrándoles eternamente a las víctimas, profesores y estudiantes, los resultados de las políticas del capitalismo de casino y gansteril que se está imponiendo en Colombia?

Para obtener los resultados de Corea hay que lograr los niveles de desarrollo de Corea y como vamos, vamos hacia la Corea de 1950 no hacia la del siglo XXI.




[1] Producto Interno Bruto (http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?v=65&l=es). Recuperado: 2014-05-22
[2] Producto Interno Bruto por habitante. Es un promedio, que no mide la desigualdad (http://www.elcaptor.com/2014/01/top-mundial-pib-per-capita-por-paises.htmlRecuperado: 2014-05-22
[3] Índice combinado que mide principalmente ingresos, salud (esperanza de vida) y educación en tres niveles.
[4] Coeficiente que mide el grado de desigualdad dentro de cada país, por ejemplo entre el 10 por ciento más pobre y el 10 por ciento más rico. (http://aquevedo.wordpress.com/2008/09/30/desigualdad-del-ingreso-en-el-mundo-por-paises-informRecuperado: 2014-05-22
[5] (http://www.compite.com.co/site/wp-content/uploads/2012/11/Educaci%C3%B3n.pdf)
[6] http://www.forbes.com/sites/gordonkelly/2014/05/12/samsungs-steve-jobs-suffers-heart-attack-as-doubts-grow-over-successor/

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